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Alguna vez te has preguntado  cómo es tu deseo sexual durante el ciclo menstrual.

A veces estos cambios se pueden sentir de manera clara y hay otros momentos en los que nos cuesta un poco más darnos cuenta.

Para identificar los cambios en nuestro cuerpo y las maneras de habitarnos a lo largo del ciclo menstrual es necesario ir tomando conciencia a través de la escucha a nosotras mismas y la observación de cómo nos sentimos. También implica tiempo y constancia para identificar los patrones que se van dando de manera cíclica.

Empezaremos definiendo qué es el deseo sexual.

Podríamos decir que el deseo sexual es un estado interno que nos moviliza para entrar en contacto e interacción sexual con otra(s) persona(s)

Cada una de nosotras vive el deseo sexual a su estilo pues no hay una determinada forma correcta de experimentarlo ya que es una experiencia subjetiva y podemos estimular nuestro deseo sexual de múltiples maneras.

Asimismo, nuestro cuerpo reacciona ante el deseo sexual. Por ejemplo, hay cambios en el ritmo de la respiración, los latidos del corazón, puede haber erección de los pezones, lubricación de la vagina… y todos estos cambios físicos son los que también nos movilizan para pasar a la acción y actuar para satisfacer nuestro deseo sexual..

Es cierto que hablar abiertamente de sexualidad sigue siendo un tabú. Y especialmente para las mujeres. Cuando somos niñas y adolescentes apenas tenemos información que venga de fuentes de confianza para aprender sobre nuestro cuerpo y sexualidad desde la curiosidad y el placer.

Al contrario, nos encontramos con que es un tema silenciado y crecemos con la idea de que nuestro cuerpo es nuestro enemigo pues provoca reacciones en los demás que nosotras no podemos controlar.

Teniendo en cuenta estos factores, ahora como adultas, podemos ser conscientes de cómo estos mensajes nos influyeron para empezar a deshacernos de ellos y vivir nuestra sexualidad de manera saludable y placentera.

Para ello, podemos empezar a conocer cómo va cambiando el deseo sexual durante el ciclo menstrual para vivir nuestra sexualidad de manera cíclica y consciente.

En este sentido, haremos un recorrido por las diferentes fases del ciclo menstrual en las que nos centramos en cómo cada una de ellas vive y experimenta el deseo sexual.

  • Fase Menstrual

Durante la menstruación es posible que nuestro deseo sexual aumente debido a la sensibilidad corporal así como al aumento de la lubricación gracias a la sangre menstrual. No obstante, también hay mujeres que prefieren no tener relaciones sexuales en esta fase debido a que su deseo de interacción con otras personas es nulo. Otro aspecto a tener en cuenta es que tener relaciones sexuales con la menstruación sigue siendo un tabú y que este aspecto puede ser un condicionante para tomar la decisión si tener sexo menstruando o no.

  • Fase Preovulatoria

La fase preovulatoria es la que acontece después de la menstruación y es una fase en la que nuestro deseo sexual va aumentando poco a poco. Muchas mujeres manifiestan que su deseo se dirige más hacia sí mismas que hacia el resto de personas por lo que hay un aumento de las ganas de masturbaciónprefiriendo esta práctica antes que tener una relación sexual compartida.

  • Fase Ovulatoria

En la fase ovulatoria podemos experimentar el punto álgido de nuestro deseo sexual pues es nuestra fase fértil y ya que hay un óvulo listo para ser fecundado, es posible que tengamos más ganas de tener relaciones sexuales con otras personas. También es una fase en la que podremos tener más fantasías sexuales que en otros momentos del ciclo y sentiremos cómo nuestro cuerpo va despertando hacia las ganas de dar y recibir placer.

  • Fase Premenstrual

Esta fase del ciclo menstrual es considerada como estéril pues después de que ha ocurrido la ovulación y no ha habido fecundación, el óvulo muere. En este sentido, hay mujeres que experimentan más ganas de tener relaciones sexuales debido también a que saben que no hay riesgo de embarazo en caso de tener relaciones heterosexuales con penetración y sin protección. Por otra parte, hay mujeres que prefieren no sienten el deseo de tener relaciones sexuales debido a que la energía creativa empieza a replegarse hacia nosotras mismas y por lo tanto el deseo sexual se canaliza a través de otro tipo de procesos creativos tales como pintar, hacer fotografía, dedicarnos a nuestros proyectos personales… También hay muchas mujeres que manifiestan que durante esta fase experimentan un aumento de deseo que se dirige a tener relaciones sexuales más experimentales.

 

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